lunes, 21 de noviembre de 2011

The Spirit, 21-11-2011

Demasiado tiempo sin estar (a solas) con la mujer más sensual que conozco. Había que arreglarlo.

Un par de besos, un qué tal todo y comenzamos a desvertirnos.

Besos, más besos y muchos más besos.
Un francés, como hacía tiempo que no disfrutaba con ella (fui egoista y esta vez, raro en mí, no la pedí devolverle el favor).
Y a disfrutar en todas las posiciones que mi cuerpo me permite.

No estaba seguro (no voy a ser repetitivo) pero, como hacía mucho tiempo que no ocurría, terminé como un bendito en un par de ocasiones.

Cuando ella está encima mío, hace lo que quiere. Y yo, tan feliz. :D

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