jueves, 11 de marzo de 2010

Quevedodmg, 9-3-2010

Mi primera vez con Mariag.

Por fin ... desde hacia tiempo tenia intención de conocer a esta mujercita. Por todo lo que habia visto y leido de ella, tenia muy buenas vibraciones y me apetecia mucho conocerla. Pero nuestros horarios no son muy compatibles y unido a otros motivos varios lo habia ido dejando. Pero ya esta hecho. Hoy la he conocido, y he quedado muy contento de la experiencia.

Como no queria que mis expectativas fueran excesivas y que luego el balance fuera negativo, no planee al detalle lo que iba a hacer. Quedamos en el apartamento alquilado que suele utilizar para estos lances. Me recibió cálidamente con un primer beso y pronto me sentí cómodo con ella, empezando a romper el hielo, comentando como conocí acerca de ella y las razones por las que me apetecia disfrutar con ella.

Me duché rápidamente y comenzamos a besarnos y le ayudé a desnudarse mientras besaba su boca, su cuello y sus hombros, bajando luego a sus pechos, donde disfruté un ratito. Segui descendiendo, acariciandola mientras le hablaba de lo que me gustaba ver y tocar lo que iba descubriendo. La despojé de sus braguitas y besé sus nalgas y tuve esa vista de su culo rotundo y de su valle que habia visto en sus fotos. Deliciosamente sexy. Se tumbó de espaldas y me dejó hacer, la acaricié y besé por todas partes, noté como se le ponia la piel de gallina y me concentré en adorar su sexo, lamiendolo, besándolo, succionándolo, metiéndole la lengua... la baje para conocer y homenajear su puerta trasera... mmmmm. Así estuve un rato mientras ella se abandonaba al disfrute y me daba el placer de verla disfrutar. Al terminar nos besamos y compartimos su sabor a hembra gozosa.

Entonces me tumbé yo y ella sobre mi, besándonos y acariciándonos, mientras la morboseaba contándole algunas de mis experiencias sexuales juveniles y conseguia que se calentara para poder disfrutar de nuevo mientras se restregaba sobre mi y compartiamos con la imaginación reviviendo ciertos detalles ... uff...

Por fin, me dejé hacer, dedicándose Maria a hacerme una felación totalmente natural mientras seguiamos imaginando ciertas escenas escabrosas que elaborábamos entre los dos. Al final, me corrí satisfecho en su boca y a continuación nos besamos ardientemente, compartiendo el trofeo de mi placer, que viniendo de su boca me pareció muy agradable... y conservé nuestro sabor hasta la hora de comer.

Y en fin, antes de que me diera cuenta pasó la hora y me duché rápidamente, me vesti y me despedí de esta agradable y morbosa hembra. Ya no soy virgen de Maria G, y espero volver a verla y seguir jugando y disfrutando juntos. A mi me ha gustado.

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