lunes, 3 de agosto de 2009

netpedro33 21-11-2007

Hola. Gracias a todos por poder conocer a esta ... ¿máquina sexual?¿morbo hecho mujer?.
Soy un chico de fuera de Madrid y de vez en cuando tengo que ir a visitar la capital.
Llamé a María un par de veces y concretamos tiempo, tarifa, ...
Quería un encuentro cargado de morbo. Quedamos a las 12.15 h en una cafetería de estilo "retro", con altos sillones de terciopelo rojo, con el personal de chaqueta y corbata, hablando de negocios. A esa hora acababan de abrir y no había mucha gente. Unos minutos más tarde de la hora aparece María, con su "discreto" traje blanco con blusa oscura. Nos presentamos, pedimos las consumiciones y nos sentamos. Allí nos dimos algunos arrumacos, que se fueron haciendo menos discretos, con manos que se pierden en sus pechos, caricias por el muslo. En una mesa de al lado estaba un hombre, con barba, hablando por teléfono. En un momento dado ella me hace subirle la falda para que vea sus medias negras hasta el muslo, un poco más, su braguita negra. Las manos suben, acaricio por encima de la tela, la aparto, veo y palpo su suave sexo. Ella mientras tanto mirando descaradamente al fulano, que no paraba de hablar por el móvil, pero sin perder detalle. Me levanto y me voy al servicio de caballeros como ella me dice. Un minuto después aparece ella. Cierro la puerta, pero ella la entreabre, "da más morbo pensar que nos pueden ver". Nos achuchamos, ella baja y dedica unos momentos ha hacerme una mamada, después soy yo quien le quita las bragas y me amorro en su coño. Me dice que si quiero metérsela allí mismo, sumiso y obediente que es uno no me hago de rogar. La verda es que estaba muy nervioso con la situación, así que solimos, recogemos nuestras cosas y nos vamos, no sin antes decirle María no se que a nuestro, ya casi compañero, que debía estar pensando qué donde estaba la porno-cámara-oculta. Afuera me dice que por qué no le invitamos. Un paseito corto al hotel, los dos pegaditos, yo con sus bragas en mi bolsillo.
En la habitación estaba todo sensual, me pide que le haga una foto con su móvil, le comento que tengo cámara, y parte del resultado lo podeis ver en su avatar y en el anuncio.
El recuerdo del hotel es, no se como decirlo, algo peor. Creo que me dejé controlar por esta fiera, que me sacó dos polvos con la rapidez del ave de Sevilla (no el de BCN). Fue, quizá demasiado "genital": mamada, polvo, corrida en un achis; lavado, pequeño descanso, mamada, griego, vaginal y nuevo achis. No estuve a la altura. Me hubiese gustado sacarle un orgasmo trabajándome ese precioso coñito que tiene, que hubiese sido todo algo más reposado. Ahora pienso que me será tan difícil volver a quedar con ella, que es como si se me quedase algo en el tintero.
En resumen una experiencia para no olvidar, de las que sólo te pueden suceder con alguien tan especial como María. Si consigo quedar de nuevo con ella quiza haga participar a su pareja, que esta mujer es mucha mujer.
Bueno perdonad el tostón pero os debía el relato de la experiencia y se lo debía a María.
ah, lo último, la próxima vez no se me olvidará lo de los juguetitos que te pedí, y que no aparecieron. Besos María.

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